ABS con IMU
ABS monocanal controlado por IMU para ayudar a limitar la elevación de la rueda trasera en frenadas fuertes.
125cc
Monkey es la moto perfecta para la ciudad. Cómoda, práctica y fácil de manejar. Este nuevo modelo de la prestigiosa marca de motos Honda te permitirá sentirte libre y gozar de la diversión de recorre...
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(*) P.V.P. del modelo 4.500€**. Entrada 712,5€. Importe total del crédito 4.037,5€ en un plazo de 37 meses, 36 cuotas de 66,53€ / mes* y 1 cuota final de 2.220€. Importe total adeudado 4.615,08€. Intereses 577,58€. Coste del crédito 577,58€. Sistema de amortización francés. Precio total a plazos 5.327,58€. TIN 5,85%. TAE 6,72%.
(**) Tarifa válida hasta final de mes. Precios para territorio español, salvo error tipográfico o modificación del fabricante. P.V.P.R. significa Precio de Venta al Público Recomendado. Los precios incluyen transporte, IVA e impuesto de matriculación cuando proceda, según modelo, emisiones y comunidad autónoma. Consulta el I.E.D.M.T. aplicable. Accesorios con IVA incluido; montaje e I.E.D.M.T. no incluidos si correspondieran.
Sí. Reserva una prueba en nuestro concesionario de Valencia y conduce la moto antes de decidir. Te orientamos sobre carnet, talla y equipamiento.
Para unidades disponibles entregamos en 7-15 días con matriculación incluida. Para configuraciones bajo pedido confirmamos plazo concreto al solicitar oferta.
El mantenimiento sigue las pautas oficiales Honda y se realiza en nuestro taller propio. Disponemos de packs de mantenimiento programado y planes de garantía extendida.
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La altura del asiento de la Honda Monkey es de 776 mm. Con 1,60-1,65 m suele ser accesible por su tamaño compacto; con 1,70 m normalmente se controla con mucha seguridad, y con 1,75 m queda muy cómoda. Sus 105 kg ayudan mucho al moverla en parado. En Honda Maquina Valencia puedes comprobar apoyo, postura y sensación real.
La Honda Monkey tiene un consumo publicado de 1,5 L/100 km. Si haces unos 14 km diarios entre Valencia y Mislata durante 22 días laborables, recorrerías cerca de 300 km al mes y gastarías unos 4,5 litros. Con gasolina a 1,50 €/l como referencia, serían unos 7 € mensuales. En recorridos urbanos cortos es una cifra muy contenida.
La Honda Monkey tiene un depósito de 5,6 litros. El cálculo sale de 5,6 L / 1,5 L/100 km x 100 = unos 373 km teóricos. En uso real urbano es más prudente pensar en 300-340 km. Desde Valencia, Mislata ida y vuelta ronda los 10 km, Paterna unos 25 km y Sagunto unos 60 km. Para una 125 compacta da bastante margen.
Antes de elegir la Honda Monkey piensa si buscas una 125 divertida, compacta y con mucha personalidad, más que una moto rutera. Sus 124 cc, 9,4 CV, cambio manual de 5 velocidades, ABS con IMU, iluminación LED y 105 kg encajan con ciudad y salidas tranquilas. Honda Maquina Valencia puede ayudarte a valorar postura, tamaño y uso real.
La Honda Monkey 125 es pequeña, pero no pasa desapercibida. Su encanto está en que cambia el tono de lo cotidiano: ir por ciudad, moverse entre barrios, aparcar en poco espacio o hacer una escapada tranquila sin prisas. Tiene una presencia muy reconocible y una forma de conducir que invita a disfrutar cada trayecto sin necesidad de correr.
Como moto Monkey, juega en un espacio muy particular dentro de las 125. No pretende ser una naked convencional ni un scooter. Su postura erguida, las ruedas de 12 pulgadas, el asiento ancho y el depósito compacto crean una experiencia distinta: cercana, divertida y muy controlable. Es una Honda para quien quiere practicidad, pero también una moto que diga algo antes incluso de arrancar.
Ese tamaño también cambia la relación con la ciudad. La Monkey se saca del garaje sin pereza, se mueve con naturalidad en calles estrechas y permite parar casi en cualquier sitio con buena sensación de control. No es una moto para pasar desapercibido, pero tampoco necesita una conducción llamativa para tener gracia.
La ficha técnica de la Honda Monkey 125 confirma que su diseño simpático tiene una base seria. Monta un motor monocilíndrico de 124 cc, refrigerado por aire, con 6,9 kW a 6.750 rpm y 10,7 Nm a 5.500 rpm. La entrega es suave y aprovechable, ideal para ciudad y carreteras secundarias donde importa más el tacto que la prisa.
El peso en orden de marcha es de 105 kg, una de las claves de su facilidad. Moverla en parado, girar en calles estrechas o aparcarla en un hueco pequeño resulta mucho menos exigente que con una moto más grande. La altura del asiento, de 776 mm, permite una posición natural sin perder esa sensación de control inmediato.
También destaca el consumo homologado de 1,5 l/100 km y el depósito de 5,6 litros, suficiente para un uso urbano sin demasiada planificación. La Honda Monkey no se compra por una ficha técnica espectacular, sino porque sus cifras encajan con una moto ligera, honesta y agradecida en recorridos cortos.
La caja de 5 velocidades le da una lectura más motociclista que la de un vehículo automático. Eso importa si buscas una 125 pequeña pero quieres participar en la conducción, elegir marcha y sentir cómo responde el motor. La Monkey no corre detrás de la máxima eficiencia funcional; busca que cada trayecto tenga un punto de disfrute.
La Honda Monkey funciona porque no separa estilo y uso. La estética recuerda a las mini motos clásicas de Honda, pero el equipamiento responde a una conducción actual: inyección PGM-FI, iluminación LED, cuadro LCD y una parte ciclo pensada para que la moto se sienta estable pese a su tamaño compacto.
En seguridad, el freno delantero con ABS gestionado por IMU aporta una ayuda importante. En una 125 ligera, ese tipo de asistencia marca diferencia cuando aparece una frenada inesperada, una tapa metálica o una zona con poco agarre. La horquilla invertida y el doble amortiguador trasero completan una base más cuidada de lo que su aspecto juguetón sugiere.
La Honda Monkey bike no necesita aparentar dureza ni deportividad. Su atractivo está en ofrecer una conducción cercana, dócil y con detalles de calidad visibles. Es una moto que se entiende mejor al subirte que al verla parada.
También conviene destacar que no es una miniatura frágil. El chasis de acero, los frenos de disco y la suspensión con horquilla invertida transmiten más solidez de la que su tamaño sugiere. Esa mezcla de imagen amable y construcción seria es una parte importante de su encanto.
El precio de la Honda Monkey 125 se entiende mejor si no la comparas solo por cilindrada. Dentro de las 125 hay motos más racionales, scooters más prácticos y opciones con más protección, pero pocas ofrecen esta mezcla de diseño, facilidad y carácter propio. La Monkey se elige porque aporta algo que no se mide solo en potencia: ganas de usarla aunque el trayecto sea corto.
Tiene sentido para quien busca una moto Honda pequeña que sirva para moverse a diario sin perder encanto. También para quien ya tiene experiencia y quiere una segunda moto sencilla, ligera y fácil de sacar del garaje cualquier día. No es la opción más lógica si necesitas mucha capacidad de carga o autopista frecuente; sí lo es si quieres una 125 especial para recorridos urbanos y escapadas cortas.
Las motos Monkey siempre han tenido una lectura emocional, pero esta versión conserva utilidad real. Ese equilibrio entre tamaño, consumo, fiabilidad y diseño es lo que hace que la Honda Monkey siga teniendo un sitio propio.
La Monkey no es una 125 genérica. Es práctica para ciudad, sí, pero también es una elección de gusto. Quien la elige no solo quiere llegar a destino; quiere que incluso un trayecto corto tenga identidad y un punto de disfrute. Esa mezcla entre utilidad diaria y objeto especial es la que sostiene su atractivo.